03/05/2018. Fechas, números, actas, firmas. Más de 100 años documentados a puño y pluma y sacrificios a 60 kilómetros al norte de Posadas, en San Ignacio, la localidad en donde un nacimiento, un amor y un particular visitante dan forma a la historia de la provincia.
San Ignacio tiene una población de 57.000 habitantes, según el censo del año 2010. Aún se afirma que en la localidad se conocen casi todos, especialmente en el casco urbano, donde todos están cerca de la reducción jesuítica, de la ruta nacional 12 y del río Paraná.

Décadas atrás, no sólo esa realidad tenía más cuerpo propio que en el siglo XXI, sino que las historias de la gente siguen armando la identidad tan especial que tiene Misiones, como si fuera un rompecabezas de apellidos, inmigrantes y locos apasionados que el viento juntó en un lugar al mismo tiempo y por varios años.
Esos apellidos, de muchas partes del mundo, están asentados como parte del pueblo en las actas del Registro de las Personas y, en ese mundo tan particular donde todo se guarda en libros que parecen respirar cada vez que se los abre.
El escritor y cuentista uruguayo vivió por años en medio de la selva y casi abrazado al río Paraná, donde además fue Juez de Paz, funcionario encargado de mediar en disputas menores entre vecinos, celebrar matrimonios, emitir certificados de defunción, etc.
