El Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas avanza en la implementación de un esquema productivo sustentable que combina bioinsumos, microorganismos y macroorganismos para mejorar la eficiencia, la sanidad y la calidad de los cultivos. La experiencia se desarrolla principalmente en el cultivo de tomate bajo invernadero y se enmarca dentro del Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades (MIPE), un enfoque que apunta a reducir el uso de insumos químicos sin resignar rendimiento.
Desde Biofábrica Misiones, destacaron que el centro cumple un rol estratégico no solo en la innovación, sino también en la validación y transferencia de tecnologías adaptadas a la realidad productiva local. “Este centro es estratégico para demostrar que es posible producir más y mejor, incorporando tecnología con base biológica y conocimiento local. No se trata sólo de innovar, sino de ofrecer soluciones concretas”, señaló su presidente, Federico Miravet.
