El golfista misionero, de 26 años, se consagró campeón del Abierto del Sur en el Mar del Plata Golf Club, uno de los torneos más importantes y tradicionales del golf argentino, y lo hizo de manera contundente: lideró la competencia de punta a punta, sumándose a un selecto grupo de grandes campeones que dejaron su nombre grabado en la historia del certamen.
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Mauro Báez en conversación en exclusiva con Misiones Online expresó: “La verdad es que estoy muy feliz, siguen pasando los días y todavía no caigo de este gran triunfo que logré el domingo”.
“Fue algo increíble y todavía lo estoy disfrutando”, agregó, reflejando la magnitud del logro obtenido en una cancha emblemática y cargada de historia.
El torneo no solo lo tuvo como ganador, sino como dominador desde el primer día. Sin embargo, el propio Báez remarcó que sostener ese liderazgo fue el mayor desafío. “No ha sido fácil con mi propia mente poder lidiar con los resultados de la semana. Empezar con un ocho menos el primer día y mantener la punta hasta el último fue algo que me costó mucho personalmente”, reconoció. “Haberlo logrado habla mucho de todo el esfuerzo y el sacrificio que he hecho durante todos estos años”.
El gran arranque no fue casualidad. Detrás hubo meses y años de preparación intensa. “Vengo entrenando hace mucho tiempo de una gran manera, con mucho esfuerzo y sacrificio. Estuve jugando en México, en toda Argentina, entrenando ocho horas por día, yendo al gimnasio y trabajando con un equipo de psicólogos y preparador físico”, detalló. “Eso me ayuda mucho a que cuando llega la oportunidad, tenga la capacidad de sostenerla y ganar este tipo de torneos”.
La fortaleza mental fue una de las claves del triunfo, especialmente por lo vivido en la edición anterior. “El año pasado también iba puntero en este torneo los primeros dos días y no lo pude sostener. Entendí la dimensión de lo que era ganar el Abierto del Sur y eso me dio experiencia”, explicó. “Me di cuenta de que tenía que trabajar más lo psicológico para sostener la presión y la historia que tiene este torneo”.
Ser misionero y destacarse en un deporte históricamente centralizado le da al logro un valor especial. “No caigo con lo que me estás diciendo, es una locura. Entreno mucho y le dedico muchísimo sacrificio a esto. Me pone muy feliz ser parte del top del golf misionero y poder llevar la bandera de Misiones a lo más alto”, afirmó.
