Sufrir, creer y celebrar

Somos Vos
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Villa Cabello explotó en un festejo interminable. Camisetas transpiradas, piernas cansadas y corazones desbordados se fundieron en un mismo grito cuando el pitazo final cerró la historia. En esa cancha del oeste posadeño, donde tantas veces se soñó en silencio, La Picada escribió su alegría a puro coraje, empujada por un barrio que nunca dejó de creer. El fútbol, ese juego sencillo y cruel, esta vez fue justo y premió al que insistió hasta el último suspiro (más información en página 26)

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