La emblemática empresa Dass, radicada en Eldorado, se encuentra en uno de sus peores momentos. Este sábado se habrían efectivizado decenas de despidos, según puso saberse.
Al igual que todo el sector del calzado, Dass enfrenta una situación problemática, debido a la baja de ventas, vaída del consumo interno, y las importaciones crecientes.
Aunque no se dio a conocer aún el listado, se estima que serían alrededor de 40 los trabajadores que habrían recibido telegramas de despido.
De esta manera la empresa que en su momento de mayor expansión llegó a tener más de 1500 empleados, actualmente sostiene apenas a poco más de 200 trabajadores.
Desde el sector, además, indicaron que se encuentran evaluando los pasos a seguir ante esta situación, en medio de un escenario de incertidumbre para los trabajadores y sus respectivas familias. Desde el sindicato además no descartan posibles medidas gremiales.
El panorama general
Los datos del sector muestran un permanente deterioro lo que se manifiesta en una fuerte caída en las ventas.
Se estima una baja del 31,6% en 2025 respecto a 2023, debido a la baja del consumo y la competencia de importaciones. Esto ha llevado al cierre de fábricas, despidos masivos (casi 16.000 puestos) y una alarmante baja en el uso de la capacidad instalada, cercana al 32.5%, según datos de fines de 2025 y principios de 2026.
De acuerdo a las manifestaciones de Gustavo Melgarejo, delegado de la Unión de Trabajadores del Calzado de la República Argentina (Uticra) en la planta fabril, las previsiones de producción están garantizadas hasta mediados de año. No obstante, el futuro es incierto, y dependerá de los pedidos que puedan realzar los clientes.
Para graficar la manera que impactan las importaciones de calzado en la industria local, el gremialista expresó que el año 2025 se importaron 12 millones de pares de calzado, “¿Qué hubiera pasado si esa producción se hubiera realizado acá? Dass hubiera tenido que tomar gente”, remarcó.
En el fondo, adujo que la discusión sigue siendo un debate que lleva décadas en Argentina, sobre la importancia de tener una industria nacional con cierto grado de protección y con trabajadores que gozan de derechos laborales. Contrario a lo que sucede en este escenario, donde las importaciones ingresan de forma indiscriminada y las empresas nacionales se ven obligadas a competir en condiciones desiguales con el mundo, provocando una constante pérdida de empleo y situaciones de desesperación.
