Espacios y actividades al aire libre y la tranquilidad de la naturaleza, son los dos
ítems más buscados por las familias que eligieron Oberá, ya sea para pasar una
jornada, el fin de semana o pernoctar de tres a cinco noches como lo hicieron en
mayor medida.
Los turistas que llegaron a la Capital Nacional del Inmigrante durante la temporada
de verano, que incluye los meses de diciembre, enero y febrero promediaron una
ocupación hotelera del 89% (hoteles, cabañas, hosteles inscriptos en el Ministerio
de Turismo).
Los números reflejan que el turismo en la ciudad está en constante crecimiento,
siempre contando con el acompañamiento y trabajo conjunto con el sector
público-privado. Y, para continuar mejorando los promedios, es fundamental la
capacitación constante de los trabajadores del sector, del comercio y el
mejoramiento de los servicios que se ofrecen desde Oberá, para construir una
ciudad que recibe al visitante con las mejores condiciones.
